Argentina invita a disfrutar de su naturaleza, su gente y sus ciudades. Es un país tremendamente diverso en el que se cruzan diversos climas y paisajes, además de variadas influencias históricas. Regiones como Las Pampas y la Patagonia, lugares míticos como la Tierra del Fuego, ciudades cosmopolitas como Buenos Aires y paraísos naturales como las cataratas del Iguazú.

Buenos Aires

Buenos Aires conserva un importante aroma europeo presente en sus grandes avenidas, en su urbanismo y en su arquitectura. Es la ciudad más cosmopolita de América del Sur y una de las grandes favoritas de los turistas, que encuentran allí una mezcla inédita entre la sobria elegancia europea y la enérgica vitalidad latinoamericana, muy presente en la animada “noche porteña”.

Visitas obligadas son: la Casa Mínima, el Parque 3 de Febrero, la Plaza de Mayo, la Casa Rosada y los barrios de Recoleta, San Telmo, Boca y Palermo.

Las Pampas

Rodeando a la gran urbe de Buenos Aires se extienden los fértiles campos de Las Pampas, una extensa región ideal para disfrutar de la vida en el campo y la vastedad de los paisajes argentinos. Aquí es posible relajarse en antiguos ranchos convertidos en hoteles, hacer senderismo, montar a caballo y probar las inolvidables barbacoas locales. Lugares que visitar son las ciudades gauchas de San Antonio de Areco y Santa Rosa, y para los amantes de las playas, los resorts de Pinamar y Mar del Plata.

Cataratas del Iguazú

Las Cataratas del Iguazú están situadas en una de las provincias más bonitas del país, Misiones, en la frontera con Brasil. Es importante porque, además del espectacular y obvio atractivo paisajístico del lugar, esta región aúna una oferta cultural, histórica y gastronómica de primerísimo nivel.

Córdoba y Humahuaca

La provincia de Córdoba tiene un riquísima historia y fabulosos paisajes, llenos de sorpresas. Entre ellas la Quebrada de Cafayate, paisaje de cañones y cáctus, y Quebrada de Humahuaca, que mezcla un paisaje colorido e impresionante con pueblitos coloniales y pasado incaico.

Patagonia

La Patagonia, en el extremo sur del país, podría ser el destino único de un viaje completo a Argentina. Aquí pueden –y deben– visitarse la encantadora ciudad de Bariloche, en plena región de los lagos; la Cueva de las Manos, un lugar Patrimonio de la Humanidad que ofrece los mejores arte rupestre del país; la Península Valdés, también Patrimonio de la Humanidad, un lugar silencioso, despoblado y bellísimo al que suelen acudir las ballenas, y por último, pero no menos importante, el Parque Nacional Los Glaciares, destino obligado de los
aficionados al trekking y los deportes de aventura o simplemente para los que quieren delirarse con el increíble Glaciar Perito Moreno.

Tierra del fuego

Más allá de la Patagonia está la Tierra del Fuego, el llamado “Fin del mundo”. Desde su ciudad y puerto principal, Ushuaia, parten los cruceros hacia la Antártida, y en ella se juntan escaladores, mochileros, aventureros, avisadores de aves y en general todos aquellos que quieren maravillarse en un paisaje mítico que parece de otro planeta.

La enorme extensión territorial de Argentina y la gran distancia entre sus principales atractivos hacen difícil organizar un viaje completo que los visites todos. Hay que mentalizarse: si se quieren conocer un par de grandes destinos, será necesario añadir un vuelo nacional a nuestro viaje, y dedicar un mínimo de dos semanas al viaje.

Buenos Aires nos puede mantener ocupados durante al menos cinco días si queremos conocerla relativamente bien. Con una semana podemos añadir un acercamiento a La Pampa o incluso cruzar a Uruguay y conocer Montevideo. Pero si queremos disfrutar de verdad un viaje será mejor dedicarle entre 10 días y 2 semanas.

El otro gran atractivo del país es sin duda la Patagonia, que en cualquiera de sus posibilidades nos exigirá un mínimo de una semana. Dos si queremos añadir Tierra del Fuego.

Otra opción es conocer el norte del país, partiendo desde Córdoba y visitando San Miguel de Tucumán, Salta y los muchos atractivos culturales y paisajísticos. Es un viaje muy recomendable al corazón de Latinoamérica que puedo llevarnos una semana.
En el mismo sentido, si queremos conocer Iguazú es mejor organizar un viaje a la región de Misiones y, quizá, combinarlo con una visita al sur de Brasil.

Se requiere un pasaporte con al menos tres meses de validez, y ningún visado para estancias inferiores a 90 días.