Costa Rica es un pequeño país que se extiende entre las aguas del Océano Pacífico y el Mar Caribe, entre Nicaragua y Panamá. Pero que su tamaño no nos confunda: en lo relativo a la geografía, la naturaleza, la cultura y el turismo, este país tiene una variedad sorprendente que es capaz de encandilar a millones de turistas. Paradisíacas playas caribeñas, paisajes montañosos de exuberante vegetación, volcanes, impresionantes parques naturales y elegantes ciudades coloniales se suceden conformando un destino ideal para todo tipo de viajeros.

San José

La capital del país es la ciudad de San José, situada cerca de la costa pacífica y a poca distancia de varias maravillas turísticas. Es el lugar ideal para iniciar cualquier viaje y es además un ciudad encantadora, que no ha perdido su aroma colonial, relativamente pequeña y fácil de abarcar. No hay que perderse el edificio neoclásico del Teatro Nacional ni tampoco e edificio de Correos, el Museo Nacional,los bulliciosos mercados y los parques Central y De la paz.

A poca distancia está la costa pacífica, de cuyas playas se puede disfrutar especialmente bien cruzando en ferry desde Puntarenas para llegar a lapenínsula de Nicoya, y una vez allí a Playa Tambor, Montezuma y el Parque Nacional Las Baulas.

Parque Nacional Marco Antonio

A unas dos horas al sur de San José se extiende este pequeño parque natural que lo tiene absolutamente todo: desde la ciudad de Quepos se accede a un espacio que ofrece impresionantes playas, espectaculares paisajes, corales y una exuberante fauna y flora. Además, en esta zona pueden encontrarse algunos de los mejores hoteles del país.

Parque Nacional Volcán Arenal

A poco más de 200 km de la capital se encuentra el Parque Nacional Volcán Arenal, cuyo principal atractivo es el volcán que lleva el mismo nombre. El parque está dominado por un paisaje de selva tropical exuberante y a veces impenetrable, erizado de ríos y cascadas cristalinas. Como es natural, a lo largo del parque hay numerosos circuitos de senderismo, además de piscinas naturales de aguas cálidas.

El Caribe

Las playas caribeñas de Costa Rica tienen fama mundial y no decepcionan. Las principales son las de Puerto Viejo, un pueblecito de casas sencillas y multicolores que desde hace años es una meca para surfistas de todo el mundo, atraídos por las impresionantes olas que suelen formarse. Es zona bohemia, divertida y con una animadísima vida nocturna.

Los que busquen algo más de tranquilidad quizá prefieran la playa de Cocles, que cuenta con un mar bastante más tranquilo y una de las playas más bonitas del Caribe, Punta Uva. Siguiendo hacia la frontera con Panamá está el pueblecito de pescadores de Manzanillo, que encantará a los que buscan experiencias que se alejen de los tradicionales circuitos turísticos.

Más al Norte, Puerto Limón es una ciudad más grande y ajetreada (es el principal puerto del país) que también cuenta con impresionante playas y con un encantador sabor caribeño.

Hay muchas formas de disfrutar de Costa Rica, aunque básicamente puede optarse, empezando siempre desde San José, por explorar la costa pacífica o la caribeña.

El primer caso nos llevará al Oeste desde la capital, disfrutando de los impresionantes atractivos naturales de la península de Nicoya, con sus abundantes parques naturales y sus impresionantes playas. A este plan podemos añadir la visita al Parque Nacional Marco Antonio y al volcán Arenal. Entre diez días y dos semanas es el tiempo ideal, aunque podemos reducirlo a una semana siendo más selectivos en los destinos.

También entre una y dos semanas puede llevarnos la exploración de la costa caribeña, partiendo desde San José y visitando también, opcionalmente, el volcán Arenal.

La entrada en el país viajando desde España no requiere visado turístico ni vacunas obligatorias: tan sólo un pasaporte con validez de seis meses.