Cuba es un país de contrastes que ofrece algunas de las mejores playas del Caribe, además de una enorme riqueza y diversidad cultural. La mayor de las Antillas, la “perla del Caribe”, conserva una nutrida muestra de excelente arquitectura colonial, es famosa por su alegría, su buen humor y su vida nocturna, y no suele decepcionar. Situada entre el mar Caribe, la península de Yucatán y la Florida, Cuba aguarda al viajero con su rica historia, su incensaste creatividad y sus muchas posibilidades para la diversión.

La Habana

La Habana no sólo es la capital del país, sino su principal destino turístico y su gran centro económico y cultural. Tiene de todo: las fantásticas Playas del Este, una nutrida y variada infraestructura turística, una amplia oferta de deportes náuticos y, para los amantes de la cultura, una gran cantidad de patrimonio histórico y artístico y una vivísima y rica actividad cultural, amén de una animadísima vida nocturna.

Visitas recomendables: la Habana Vieja, la calle Obispo, la Plaza de la Catedral, laPlaza de Armas, el Museo de la Ciudad, el Capitolio Nacional, el Paseo del Prado, laAvenida del Puerto, la fortaleza de La Cabaña, la Plaza de la Revolución, el Memorial a José Martí y el Cementerio de Colón.

Matanzas y Varadero

Muy bien comunicada con La Habana y el resto del país, la región de Matanzas tiene algunos atractivos de primer orden: las playas de Varadero, el segundo destino más importante del país (tras la capital) por su excelente infraestructura turística y la cantidad de
servicios que ofrece; la ciudad de Matanzas, también llamada la ciudad de los puentes, con un atractivo patrimonio arquitectónico del que su gran joya es el Teatro Sauto; la ciudad de Cárdenas, que conserva un sabor característico; y el Parque Natural de la Ciénaga de Zapata.

Pinar del Río

Gracias a su buen acceso desde La Habana por autopista, y su buena vertebración de carreteras, pero, sobre todo, por su impresionante belleza natural, esta provincia se ha convertido en una de las favoritas de los turistas que visitan el país.

No hay que dejar de visitar el Valle de Viñales, los cayos Levisa, Jutías y Paraíso, la propia ciudad de Pinar del Río, los pueblos de San Juan y Martínez y San Luis, zona de enorme tradición tabaquera, y, para los amantes de la naturaleza, la la península de Guanahacabibes y la Sierra del Rosario, que es reserva de la biosfera.

Cienfuegos

La ciudad de Cienfuegos, llamada también “la perla del sur”, es para muchos, y con permiso de La Habana, la más bella del país, un verdadero destino por explotar. Tiene numerosos restaurantes y hoteles donde disfrutar de la mejor cocina cubana, un patrimonio arquitectónico de primer orden alrededor del Parque José Martí, un concurrido Malecón y la misma animada vida nocturna que podemos encontrar en el resto del país.

Sancti Spiritus

Tierra de grandes contrastes geográficos, además de estupendos atractivos culturales, no es sorprendente que esta región sea uno de los principales destinos del país. Sobre todo por la ciudad de Trinidad, Patrimonio de la Humanidad y auténtica ciudad museo, pues el ambiente colonial ha pervivido casi tal cual, o el Valle de los Ingenios, que también figura en la prestigiosa lista de la UNESCO. Las playas de El Ancón y María Aguiar, o la montañas de Collantes, aumentan la variedad de una región que ofrece cantidad y calidad para todo tipo de viajeros.

Santiago de Cuba

La segunda ciudad del país, y a decir de muchos la mas “caribeña”, es una auténtica mezcla de culturas y conserva un fabulosas arquitectura. Situada en el extremo opuesto de la isla a La Habana, es un destino imprescindible para los que quieran conocer el país con profundidad.

Cuba es un país de geografía estrecha y alargada con distancias considerables entre sus extremos (entre La Habana y Santiago hay al menos diez horas de carretera, o una hora de vuelo). Dado que La Habana es el principal puerto de entrada al país, hacer un recorrido circular (extremadamente recomendable, por otra parte, para conocer toda la variedad del país) nos llevaría un mínimo de dos semanas, aunque es recomendable dedicarle al menos tres.

Si se dispone de menos tiempo es mucho mejor recorrer las cercanías de La Habana, en las zonas de Matanzas, Varadero y Pinar del Río.

La entrada en Cuba requiere estar en posesión de un pasaporte, así que un visado expedido por las autoridades consulares cubanas, acorde con las actividades a realizar y en el país y por el tiempo que cubra la totalidad de la estancia.