India es uno de los destinos más atractivos del mundo: un país ecléctico donde las influencias hinduistas, budistas, jingoístas y musulmanas se amalgaman sin solución de continuidad, donde los atractivos culturales y naturales se funden como en ningún otro lugar. Es además un país inmenso, que conviene conocer en más de un viaje, y extremadamente diverso: un verdadero paraíso para los amantes de la gastronomía, la cultura, el arte, la arquitectura, la historia y la naturaleza. India lo tiene todo y espera al viajero con los brazos abiertos.

Delhi

Delhi es la capital y la ciudad más poblada del país, con cerca de 22 millones de habitantes si incluimos su área metropolitana. Es el lugar ideal para probar las muchas variedades de la gastronomía india, para hacer las mejoras compras en bazares, tiendas de diseño y anticuarios, y para conocer el impresionante patrimonio del Imperio Mogol: no hay que perderse el Fuerte Rojo ni la tumba de Humayun, que fue precursora del Taj Mahal.

Rajastán

La región del Rajastán forma parte de casi todos los circuitos turísticos que visitan el país por una buena razón: su patrimonio arquitectónico es, en calidad y cantidad, impresionante, y lo mismo se puede decir de su patrimonio natural. La región entera está punteada de palacios, fortalezas y jardines que en su día pertenecieron a los maharajás, y que se alzan entre espectaculares paisajes montañosos y desérticos. Jaipur debe estar en todas las visitas.

Utar Pradesh

La región de Utar Pradesh alberga dos de las siete ciudades santas del hinduismo, dos lugares sagrados de peregrinación para los budistas, y otras dos modernas ciudades ligadas al pasado islámico del país. Aquí la visita obligada es el mundialmente famoso Taj Mahal, en la ciudad de Agra, pero no menos recomendable es la visita a lugares como Al-lahabad, Chitrakut y la preciosa y sagrada ciudad de Varanasi.

Calcuta, Bengala y Djarjeeling

Cerca ya de la frontera de Bangladesh, la ciudad de Calcuta (Kolkata) es la capital cultural e intelectual de la India, un lugar que encantará a los amantes de los contrastes, la cocina y la arquitectura: aquí se puede probar el mejor pescado de la India, y como capital que fue de la India Británica, sus edificios coloniales no tienen parangón con los del resto del país.

A su alrededor se extienden las regiones de Bengala y Darjeeling: la primera, famosa por sus tigres, alberga una naturaleza espectacular; la segunda es el lugar ideal para acercarse al Himalaya.

Mumbai (Bombay) y Maharashtra

Mumbai es otra de las grandes urbes de la India, enriquecida también por el legado arquitectónico que dejaron los ingleses: es además la capital cinematográfica del país, donde se asienta la industria de Bollywood, y está por tanto repleta de una exultan vida nocturna y una colección de bares, restaurantes y locales con estilo.

Junto a ella, la región de Maharashtra, con sus lugares Patrimonio de la Humanidad (como Ajanta o Ellora) es un destino espectacular que aúna cultura, espectaculares playas y el mejor vino del país. Un poco más al sur, la pequeña región de Goa tiene unos paisajes únicos y las mejores playas del país.

Kerala y Tamil Nadu

En el extremo Sur de la India se extienden las regiones de Kerala y Tamil Du. Ambas tienen playas impresionantes y mucho más: la experiencia más buscada en Kerala es un paseo en canoa por sus estanques naturales; en Tamil Nadu, una visita a sus impresionantes templos hinduistas.

Para disfrutar de un buen viaje a la India la recomendación principal es dedicarle suficiente tiempo: este es un país enorme, de grandes ciudades y largas distancias entre destinos. Conviene planificar bien y ser muy selectivo.

Lo recomendable es dedicar al menos un par de semanas, sea cual sea nuestro destino. El viaje más común es el que visita el llamado Triángulo Dorado: Delhi, Agra y Jaipur, visitando el Taj Mahal y las maravillas del Rajastán.

Otra opción es partir de Utar Pradesh y seguir el Ganges hasta Calcuta, en un viaje lleno de espiritualidad y ciudades históricas. O, partiendo desde Calcuta, visitar Bengala y Darjeeling y enlazar el viaje con otras visitas al Sudeste asiático.

Dos semanas es lo mínimo recomendable también si se prefiere visitar el Sur del país (Kerala, Tamil Nadu, Chennai) y más, incluso, si se quiere llegar hasta Goa y Maharashtra. En estas zonas los atractivos son innumerables, pero su dispersión geográfica obliga a dedicarles tiempo.

La entrada en el país requiere la posesión de un pasaporte con al menos seis meses de validez y un visado turístico que se debe obtener antes de la partida, ya que no se expede en frontera. Se recomiendan las vacunas contra la Hepatitis A y B, Tétanos y fiebres tifoideas.