Malasia tiene una impresionante variedad de atractivos turísticos, capaces de contentar a los que viajan buscando la mejor gastronomía, a los aficionados a la naturaleza y la vida salvaje, a los que buscan museos, arte y cultura, y los más exigentes urbanitas.

Desde una moderna urbe como Kuala Lumpur, a ciudades históricas con pasado colonial, como George Town, Malacca o Kutching, pasando por los paisajes de sus impresionantes parques naturales o lugares únicos como las cuevas de Niah, Malasia es el destino perfecto para adentrarse cómodamente en el Sudeste asiático.

Kuala Lumpur

La capital del país es una de las ciudades más animadas del Sudeste asiático, y a pesar del enorme crecimiento que ha experimentado en las últimas décadas, ha logrado conservar gran parte de su rico patrimonio y su carácter multicultural. Varios días hacen falta para verla bien, pues tiene mucho que ofrecer al viajero: las fantásticas vistas desde las Torres Petronas, la Plaza Merdeka, el Museo Nacional y el Museo de Artes Islámicas, el Triángulo Dorado (para los amantes de las compras, los restaurantes de moda, bares y clubs), y los barrios de Chinatown, Little India y Kampung Baru.

George Town y el Noroeste

Después de la capital, la zona noroeste de la península es la zona más visita del país. No es de extrañar: aquí hay fabulosas playas en las que descansar (los resorts de Langkawi son espectaculares), los amantes de la historia tienen un sinfín de templos, iglesias y fortalezas que visitar (como los templos de Lembah Bujang), y los que gustan de la naturaleza tienen áreas interiores más frescas y montañosas con estupendos paisajes (como la preciosa zona de Cameron Highlands).

Pero quizá el destino número uno sea la ciudad de George Town, para muchos la más fascinantes del Sudeste asiático por su impresionante patrimonio.

Malacca

El sur de Malasia también tiene importantes actractivos como para atraer a miles de turistas. El más llamativo es Malacca, preciosa ciudad que conserva influencias coloniales de los portugueses, holandeses y británicos, además de la viveza de las culturas locales y numerosos museos. En la costa, el archipiélago de Seribuat ofrece lugares paradisíacos donde disfrutar de playas cristalinas, como las de Palau Tioman.

Parques Naturales de Taman Negara y Endau-Rompin

Los amantes de la naturaleza y los paisajes tienen en la zona central y oriental de Malasia varios atractivos que sin duda disfrutarán. Teman Negara es el parque natural más antiguo y visitado del país, y ofrece una excelsa vida animal, impresionante montañas y numerosas actividades de aventura. Quien busque un destino menos masificado disfrutará sin duda Endau-Rompin, parque boscoso de un enorme atractivo natural.

Sarawak y Borneo

En la isla de Borneo, que Malasia comparte con Indonesia y Brunei, los destinos están más alejados y las comunicaciones son menos excelentes, pero, a cambio, el turismo está menos masificado y las culturas locales han pervivido mejor. Kutching es una ciudad con un indudable encanto colonial, numerosos monumentos y museos que sirve de base para muchas excursiones por el estado de Sarawak: muy recomendables son la Reserva Natural de Semenggoh, el Parque Nacional de Bako, la ciudad de Miri y las impresionantes cuevas de Niah.

Empezando en Kuala Lumpur, y dedicando a esta ciudad varios días, podemos optar por poner rumbo Norte (hacia George Town) o Sur (hacia Malacca). Ambos destinos son excelentes y variados, y ambos pueden añadirse al viaje sin demasiados inconvenientes si se dispone de un par de semanas para viajar (en menos tiempo es mejor decidirse por uno de los dos).

En la zona sur un atractivo fundamental que no debe faltar en el viaje es la visita a Singapur, especialmente para los amantes e la vida urbana, los museos y las compras.

Si se quiere añadir un periplo por la isla de Borneo, mejor añadir otras dos semanas, ya que aquí las distancias son mayores y las infraestructuras no tan cómodas.

La entrada en el país para ciudadanos españoles sólo requiere estar en posesión de un pasaporte con una validez mínima de seis meses. No es necesario visados ni hay vacunas obligatorias, aunque se recomienda la del tétanos