Las Islas Maldivas son un destino soñado, un verdadero paraíso terrenal de aguas de color turquesa y playas de arena fina en islas de película. Es el lugar ideal para pasar una inolvidable luna de miel, pero también el destino perfecto para unas vacaciones en familia o para los más aficionados al buceo y el snorkeling o para, simplemente, aquellos que desean conocer un lugar bellísimo que es diferente a todo.

Además, los gobiernos de estas islas mantienen desde hace años una política destinada a conservar su medio ambiente y no permitir que el turismo de masas acabe con el equilibrio ecológico de la zona. Si bien esto, por un lado, limita y encarece las llegadas, por otro mantiene como el primer día este maravilloso rincón del mundo, y ayuda a que año tras año lo podamos seguir disfrutando.

Las Maldivas son un conjunto 1.190 islas coralinas distribuidas en 26 grandes atolones, que abarcan una distancia de unos 820 kilómetros de Norte a Sur en el Océano Índico, al sur de la India y Sri Lanka.

Los principales alojamientos destinados al turismo están situados en los atolones más cercanos a la capital, Malé. Todos ellos son extremadamente recomendables y, a la hora de elegir uno u otro, simplemente tendremos que atender al precio: si bien en las Maldivas se ha desarrollado un importante sector del turismo de lujo, no todos son alojamientos prohibitivos.

La capital del país, Malé, llega a albergar hasta 100 mil habitantes en la época de mayor concentración turística, y arroja un paisaje casi único en el mundo, con un enorme densidad de población en una pequeñísima isla. La isla de Kudahuvadhoo conserva importantes vestigios arqueológicos, tumbas, algunas ruinas de templos budistas e incluso algunas mezquitas, por lo que es muy recomendable para los que quieran compaginar las playas y el mar con el turismo más cultural. La isla Fuamulaku es verdaderamente exuberante y tiene unos extraordinarios mercados de frutas y verduras. El Arrecife Banana es el lugar ideal para conocer la flora y la fauna marina que conservan las Maldivas: tortugas y langostas se mezclan con corales y peces de mil colores en un paisaje que se nos quedará grabado en la memoria.

En casi todas las islas hay numerosas actividades de buceo, pesca y submarinismo, y en algunas se han desarrollado sorprendes hoteles y spas bajo el nivel del mar.

Las Maldivas son un conjunto 1.190 islas coralinas distribuidas en 26 grandes atolones, que abarcan una distancia de unos 820 kilómetros de Norte a Sur en el Océano Índico, al sur de la India y Sri Lanka.

Los principales alojamientos destinados al turismo están situados en los atolones más cercanos a la capital, Malé. Todos ellos son extremadamente recomendables y, a la hora de elegir uno u otro, simplemente tendremos que atender al precio: si bien en las Maldivas se ha desarrollado un importante sector del turismo de lujo, no todos son alojamientos prohibitivos.

La capital del país, Malé, llega a albergar hasta 100 mil habitantes en la época de mayor concentración turística, y arroja un paisaje casi único en el mundo, con un enorme densidad de población en una pequeñísima isla. La isla de Kudahuvadhoo conserva importantes vestigios arqueológicos, tumbas, algunas ruinas de templos budistas e incluso algunas mezquitas, por lo que es muy recomendable para los que quieran compaginar las playas y el mar con el turismo más cultural. La isla Fuamulaku es verdaderamente exuberante y tiene unos extraordinarios mercados de frutas y verduras. El Arrecife Banana es el lugar ideal para conocer la flora y la fauna marina que conservan las Maldivas: tortugas y langostas se mezclan con corales y peces de mil colores en un paisaje que se nos quedará grabado en la memoria.

En casi todas las islas hay numerosas actividades de buceo, pesca y submarinismo, y en algunas se han desarrollado sorprendes hoteles y spas bajo el nivel del mar.

Para la entrada en Maldivas es necesario estar en posesión de un pasaporte válido. No es necesario visado para ciudadanos de la Unión Europea que planeen una estancia inferior a 30 días. Tampoco hay vacunas obligatorias.