Pocos países ofrecen la variedad que México pone a disposición de sus visitantes. Desde una gigantesca metrópolis moderna como Ciudad de México, repleta de gastronomía, arte y cultura, a las paradisíacas playas de la Riviera Maya, donde lujosos resorts turísticos conviven con antiguas ruinas de los mayas.

Hay paisajes increíbles como los del Cañón del Sumidero, en Chiapas, o la Cascada Azul, cerca de Palenque. Ciudades coloniales con una encantadora arquitectura barroca, como Puebla, Mérida o San Cristóbal de las Casas. Perviven aún numerosas culturas indígenas que mantienen vivas sus tradiciones y su folklore. Y el país está adornado por doquier de ruinas prehispánicas rodeada del misterio de las culturas mayas, toltecas, mixtecas y zapotecas.

Ciudad de Mexico

La Ciudad de México es una de las mayores urbes del mundo y como tal ofrece numerosas posibilidades al viajero: es conveniente empezar por el Zócalo, la gigantesca plaza en cuyo perímetro están las ruinas aztecas del Templo Mayor, la Catedral y
los murales de Diego Rivera. Tampoco conviene dejarse el parque Chapultepec, el Museo de Antropología, el barrio de Coyoacán o los jardines de Xochimilco.

Y a poca distancia, dos visitas más que recomendables: las ruinas aztecas de Teotihuacan, que impresionan al visitante con sus enormes pirámides y avenidas, las ruinas toltecas de Tula, y la preciosa ciudad de Puebla.

Baja California y el Noroeste

La estrecha y larga franja de tierra de Baja California –o simplemente “Baja”– está punteada de características ciudades costeras y playas espectaculares,y es un paraíso para los amantes del surf y del submarinismo. Cabo San Lucas es el lugar perfecto como base para un viaje por esta zona.

En la costa continental, al este de Baja, se suceden algunas de las ciudades más animadas del país, como Monterrey o Chihuahua, y algunos de sus paisajes más característicos: largas llanuras desérticas donde el azul del cielo es intenso y sólo se ven enormes cactus salteados. El Cañón del Cobre es un destino a no perderse. Y más hacia el Sur, Puerto Vallarta es otro espectacular destino costero.

Oaxaca y el Sur

Las mejores playas de la costa pacífica están en el estado de Oaxaca. Acapulco es el destino más visitado, pero los amantes de la tranquilidad preferirán Zihuatanejo y Puerto Escondido. La propia ciudad de Oaxaca es un hervidero cultural y gastronómico de primer orden.

Chiapas

A medio camino entre los dos océanos, Chiapas ofrece algunos de los destinos más visitados del país: San Cristóbal de las Casas es un maravilla de arquitectura barroca colonial, y los enclaves arqueológicos de Yaxchilán, Bonampak y, sobre todo, Palenque harán las delicias de todo viajero.

Yucatán

La península del Yucatán es donde mejor pervive la cultura maya: por su población y por la cantidad y calidad de las ruinas conservadas. Obligada es la visita a Chitzen Itza, Uxpal y Tulum, que se alza a pocos metros del mar. A estas visitas es aconsejable sumar las ciudades de Mérida y Campeche. Y a todo ello añadir una estancia en las inolvidables playas de Cancún y la Riviera Maya.

El viaje a México ofrece tantas posibilidades que es imposible enumerarlas todas, pero la vastedad del país aconseja planificar bien y no querer verlo todo en una sola visita. Son tres los núcleos más interesantes: el norte, el centro y el oeste del país.

Si se dispone de una semana lo mejor es centrarse en uno de estos núcleos. Preferiblemente, para conocer los destinos turísticos más importantes, es mejor centrarse en Ciudad de México o en la zona de Chiapas-Yucatán. La primera opción nos llevará a la Ciudad de México y sus alrededores y desde allí podremos organizar varias excursiones que nos permitan llevarnos un buen panorama del país y sus culturas. La segunda nos permitirá visitar las ruinas mayas de Chiapas y el Yucatán y disfrutar de la fabulosa Riviera Maya. Tampoco es mala idea unir a este viaje una incursión en Guatemala, con paisajes y ruinas igual de espectaculares y un turismo menos masificado.

En dos semanas es posible unir ambos recorridos, aunque hay estar dispuesto a viajar largas distancias. La opción del Norte es muy interesante si se la combina con una visita al oeste de los Estados Unidos, con California como destino principal.

Para entrar en México por motivos turísticos sólo se necesita pasaporte en vigor, aunque puede ser necesario justificar el motivo de la visita acreditando reservas de hoteles, suficiencia económica y reserva del vuelo de vuelta.

En México la temporada de huracanes se extiende desde el mes de junio hasta el 30 de noviembre, tanto en el Mar del Caribe y Golfo de México como en el Pacífico oriental. Es importante estar informado si se viaja en estas fechas.

Siempre es recomendable la lectura actualizada de las recomendaciones de viaje que ofrece el Ministerio de Exteriores.