Tahití y las islas de la Polinesia Francesa, con sus playas paradisíacas y hermosos paisajes, son el destino soñado para lunas de miel y aniversarios, pero estos destinos no se reducen a un edén de playas de arena fina. Son ante todo un destino lleno de emoción, un auténtico paraíso para los amantes del mar y las actividades al aire libre. Cuentan con bellos entornos y atractivos de todo tipo, capaces de emocionar a todo tipo de viajeros, y llenar cualquier viaje de momentos que es inconcebible no compartir en pareja o amigos.

Tahití

La isla más visitada de la Polinesia es Tahití, que es también la principal y más desarrollada del archipiélago. Es un verdadero paraíso para el surf: la mítica ola de Teahupoo acoge la competición internacional de surf de Billabong. Y el gran festival Heiva i Tahiti acoge cada año, en julio, exposiciones de artesanía y festival internacional FIFO de film documental de Oceanía

La capital, Papeete, es el corazón palpitante de la isla. Goza de una vibrante vida nocturna, discotecas y locales con coloridos espectáculos. El mercado de Papeete es el lugar más auténtico de la ciudad, donde disfrutar de los colores y sabores locales. La plaza Vaiete es el punto de encuentro de “roulottes”, restaurantes populares de comida tahitiana a buen precio. El Museo Paul Gauguin será visita obligada para los aficionados al arte.

El Valle de Papenoo, el Belvedere, la llanura de Taravao con su vistas panorámicas, la escalada al monte de Aorai, en la cumbre la vista abarca todas las cimas de Tahiti, la silueta alargada de Moorea, las cavernas de Laca de Hitiaa y un sinfín de excursiones se pueden realizar en la “isla Reina”.

Es muy recomendable el tour en helicóptero, excursión inédita donde descubrimos Tahiti desde las alturas, ¡espectacular!

La cercana isla de Moorea es ese verdadero paraíso terrenal que todos esperan encontrar en este lugar. Visitas recomendables son: la montaña agujereada, sus galerias de arte y talleres, la Maison de la Nature de Moua Roa, el Moorea Dolphin Center, el Tiki Village Theatre, la destilería y fábrica de zumos de frutas de Moorea y Manutea Tahiti, y el centro cultural Aitia.

Bora Bora

Más al norte se sitúa uno de los destinos más buscados del mundo para celebrar lunas de miel: Bora Bora. La impactante belleza del lugar y la cantidad de resorts turísticos de primera calidad hace que la oferta sea amplia, variada y muy recomendable para pasar unas vacaciones de ensueño. Visitas recomendables son: la playa de Matira, una de las más magníficas de toda la Polinesia, el puerto de Vaitape, el templo de Aehautai Marae y los montes Otemanu y Pahia.

La misma belleza se conserva en Huahine, aunque aquí la cantidad de resorts en mucho menor. Maupiti, que se puede visitar en una excursión de un día desde Bora Bora, gustará a quienes prefieran que permanece casi al margen de la industria turística.

Tuamotu y las Marquesas

El archipiélago de Tuamotu, con sus famosos atolones (entre los que destaca Rangiroa), y las islas Marquesas (especialmente adecuadas para el turismo son las de Naku Hiva y Hiva Oa) son los otros dos atractivos destinos de la Polinesia.

Disponiendo de dos semanas es posible hacer un “grand tour” por todo el archipiélago. Con una semana o menos, la recomendación es quedarse bien en Tahití y Moorea, bien en la isla de Bora Bora.

Excepto los ciudadanos de nacionalidad francesa, para visitar Tahití y la Polinesia es necesario estar en posesión de un pasaporte con validez mínima de tres meses y un visado (gratuito para los ciudadanos de la Unión Europea).